LAS TUBERÍAS NO SON BUZOS INTELIGENTES Y POR ESO EXPLOTAN.

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LAS TUBERÍAS NO SON BUZOS INTELIGENTES Y POR ESO EXPLOTAN.
Los tubos con agua a mucha presión lleva aire disuelto que cuando baja la presión se libera.
Rollo: El aire y los gases existentes en una tubería –es preciso que entren dentro de ella por ningún agujero- ya estaban diluidos en el agua, es al bajar la presión, o aumentar la temperatura cuando se liberan de ella y pueden crear bolsas que con variaciones de presión se comprimen, alcanzando altas presiones en el seno de esa bolsa de gas que pueden hacer estallar la tubería.
Práctica: Se trataba de una tubería de gran diámetro montada después de una planta de osmosis inversa, pero en la que para aprovechar la energía con la que sale el agua de la planta piénsese que se trabaja con agua dependiendo de la planta a mucha presión, en esta estábamos sacando el agua a 15 atmósferas. El ingeniero que la había diseñado había vendido la burra de que con esa presión podía situarla a una altura de 89 metros en que estaba el depósito de distribución de la población.
Naturalmente como no podía coger aire, no había previsto ventosas y había comprado la tubería a mi empresa y la habían montado, yo no participé, pero como solía ocurrir a la inauguración me invitaron. Aquel técnico hizo la explicación de rigor argumentando que a partir de la puesta en marcha, el caudal que daba la instalación era tal que el agua llegaría a los depósitos en tanto tiempo. No se habían efectuado pruebas anteriores al de la puesta en marcha y ese día, después de cortar la cinta las autoridades, se puso la instalación en marcha y cuando las 200 personas que asistíamos estábamos más ensimismados, saboreando el agua tratada repartida con los correspondientes vasitos de plástico, la tubería que ya había cogido carga, explotó a poca distancia de donde estábamos.

 

Unos salieron corriendo con alma que lleva el diablo, otros fueron a ver lo que había pasado los de mi empresa se nos calló el vaso de las manos y nos quedamos pensando en el ridículo que habíamos hecho. El problema en las instalaciones generalmente es que se rompe  la tubería y como todos tendemos a simplificar, la conclusión inicial siempre es “se ha roto la tubería”. Lo que te da rabia es que cuando encuentras el verdadero culpable ya no están las 200 personas, sino sólo el “marica” responsable de la rotura que te da la razón y con ella y el correspondiente cabreo. Te vas a casa y a partir de ahí prepárate la argumentación para las múltiples llamadas y encuentros en los que te van a decir, se te rompió la tubería eso cuando no sacan conclusiones peores o se lo dicen a la competencia que lo emplea como arma arrojadiza para machacarte otras obras.
El verdadero problema que allí ocurrió fue que el agua salida del proceso de osmosis inversa lleva gases disueltos a esa presión, que cuando la presión baja se liberan en forma de gas y forman bolsas en la tubería, que es la que después explota como una bomba. Al principio yo miraba a las roturas y estas me miraban a mí y me decían que aquello era por aire. El Sr. De los montajes decía que era por tubería defectuosa, había quien me apuntaba que “alguienes” por la noche golpeaban los tubos con una maza y sacos mojados para que en las pruebas fallasen y no se viesen los golpes.
Yo nunca lo creí claro… pero la realidad es que los tubos que probábamos de la obra en la fábrica no fallaban y los que probábamos en la obra se rompían como nada, por otra parte hicimos unos ensayos y la tubería soltaba gases. Pude probar que como ocurre en los buzos cuando están a mucha profundidad, el nitrógeno, por ejemplo, se disuelve en la sangre y si salen rápidos a la superficie, les puede producir burbujas en el cerebro y mueren por lo que hacen sus paradas intermedias, con lo que la tubería se llenó de ventosas que el contratista, a modo de candelabros de cuatro brazos, fue poniendo en toda la traza. La cosita ahora era poner muchas ventosas, pero nadie calculó la cantidad de gas que podían evacuar.
Cuando en la actualidad miro algún proyecto, naturalmente de la competencia, siempre miro dos cálculos, el del diámetro de las ventosas y el cálculo mecánico de los tubos. Un amigo mío de esta instalación los despreciaba, pero un buen día en una depresión perdió un trozo de dedo en la junta de una ventosa por efecto de una succión en la tapadera que estaba cambiando y que en la fuerza de la succión se aplastó contra el racor de pletina y le cortó la punta del dedo que tenía apoyado en el agujero, sí justo ese que utilizamos para decir gráficamente groserías, con lo que no molestan a nadie porque no se le distingue el gesto…
Habilidades

Publicado el

8 febrero, 2019

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