Se dice que los caballos reciben tu cariño hacia ellos a través de los latidos de tu corazón cuando los abrazas. Esta hija mía, de la que ya he publicado algún cuadro, tiene tres caballos. Mantenerlos en condiciones higiénicas y de alimentarlos teniendo familia es muy difícil y sacrificado, hay que quererlos mucho.

Es un momento precioso al verla con ellos y con el más pequeño de los hijos, que ya los trata como si siempre estuviesen juntos. Y es que los caballos perciben perfectamente nuestros sentimientos hacia ellos.

En este cuadro pintado hace tiempo en una estancia donde aparece el caballo, uno de los perros y ella abrazando al caballo que en esos momento, estaba malito, me decia que son como niños. Y yo la miraba a ella y pensaba para mi: “y tú ternura está mezclada entre tu cariño de madre y tu amor por los animales.