Se dice que los caballos reciben tu cariño hacia ellos a través de los latidos de tu corazón cuando los abrazas. Esta hija mía, de la que ya he publicado algún cuadro, tiene tres caballos. Mantenerlos en condiciones higiénicas y de alimentarlos teniendo familia es muy difícil y sacrificado, hay que quererlos mucho.
Es un momento precioso al verla con ellos y con el más pequeño de los hijos, que ya los trata como si siempre estuviesen juntos. Y es que los caballos perciben perfectamente nuestros sentimientos hacia ellos.
En este cuadro pintado hace tiempo en una estancia donde aparece el caballo, uno de los perros y ella abrazando al caballo que en esos momento, estaba malito, me decia que son como niños. Y yo la miraba a ella y pensaba para mi: “y tú ternura está mezclada entre tu cariño de madre y tu amor por los animales.


Gracias papá tus palabras son muy bonitas, tu comprensión y reconocimiento resulta muy alentador, aunque viniendo de ti no es de extrañar ya que tu y yo siempre hemos compartido la pasión por los animales y me entiendes muy bien.
El cuadro refleja perfectamente mi amor por los caballos, es sencillamente precioso y le tengo un cariño muy especial.
El motivo por el que las yeguas están en mi vida es principalmente porque las quiero, ya son como de la familia, es lo que siempre soñé, tener caballos y aunque es verdad que a veces resulta complicado compaginar todo, pensar en todo lo que me han dado y he vivido con ellas me hace tener paciencia, saber esperar y esforzarme un poco mas, aún queda mucho por vivir y hay que continuar!! Besos papá ?