Ojos curiosos y penetrantes, desde recién nacida me ha llamado la atención su mirada y su viveza. Pocas cosas escapan  a su control y capacidad de observación

Ya de bien pequeña, y vestida de fallera, la puse en manos de otra nieta en la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados. que se pone en la plaza del mismo nombre. Toda ella está hecha con artísticos dibujos y combinaciones en el manto, y con el niño Jesús en brazos.

Por una cuestión de proporciones (la virgen de flor mide sobre 15 metros) y allí puse yo a mis dos nietas, una haciendo de madre y la otra de hija. Si os fijáis en este cuadro igual que en el otro, que pondré otro dia, lo que llama la atención es la mirada de la niña, serena, profunda y curiosa, tratando de interpretar lo que tú le dices a ella recostada en ese sofá en un escorzo, que da sensación de profundidad a la figura y al sofá. Al menos eso he pretendido conseguir. Otro día más.

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