
Me hablaron de pintar una imagen de la Virgen María. Que debía tener acabada en el día de la Inmaculada. Como todos nos impactan esas imágenes que nosotros mismos recargamos de joyas mantos y collares, a los que cuando pensamos en hacerles un ofrecimiento les regalamos cosas valiosas económicamente.
Yo al pensar en María la quise ver en una aldea pequeña teniendo que sacar sin recursos su casa su marido y su hijo adelante. Ellos por otra parte trabajando en las mil chapuzas que salían en sus vecinos y aldeas próximas. Todos ellos con manos encallecidas
Me imagino a la Virgen teniendo que subir al monte a coger leña seca para cocer las sencillas comidas que en aquellos tiempos se podían permitir.
Ni María, ni José, ni Jesús, se distinguieron de los demás humildes vecinos, haciendo uso de su condición divina, sino viviendo como cualquier otra de las personas que en la aldea estaban, por eso nadie supone que el hijo pudiera ser Jesús
Dios nos muestra su forma de valorar y las cosas importantes para el. permitiendo que su Hijo naciera en una cuadra y que su madre fuese una persona humilde y viviendo en la pobreza. Está forma de valorar he tratado de imprimir en este cuadro de la Virgen
Lo verdaderamente bello y valioso no se compra, está en lo sencillo, en el interior, que ella refleja con su “hágase” aceptando la Voluntad de Dios y con el amando como madre, pariente y esposa
Precioso cuadro que refleja cómo bien dices la sencillez de María a la vez que la decisión en su mirada, de cuidar con su esposo, el regalo que Dios puso en su vientre, su bienamado hijo de Dios. Muy logrado, amigo.
Gracias amigo José Luis, me alegro que te haya gustado, espero que a quienes lo van a ver de ahora en adelante, vean en este cuadro que su vida fue más sencilla que la nuestra, que con su vida cumplió la Voluntad del Padre y que igual que cuido en aquel tiempo sigue cuidando ahora de nosotros