LA ILUSIÓN HECHA REALIDAD, EL CANTINEO DEL AGUA EN LA CASCADA, LA PAZ, EL CANTAR DE LOS PÁJAROS, EL SUSURRAR DEL VIENTO
Casi en el título expreso todos los que fueron mis sentimientos, cuando decidí construir esta cascada, en donde había una primera caída que la llamaba de espejo, toda la fila del agua debía de ser continua, una segunda de caída desordenada y en chorros sonoros.
La cascada construida en un circuito cerrado partiendo de un pequeño estanque con nenúfares, plantas acuáticas, y agua que era aspirada por una bomba alejada para no molestar con el ruido del motor, llevaba el agua a la parte más alta y de allí caía por gravedad a estadios inferiores.
Junto a ella unas sillas y una hamaca para dormitar o leer placenteramente u oir música, el agua en su recorrido movía una rueda de una noria, un caballito, que realmente era una cebra que arrastraba unas piedras de molino de una almazara, para oliva
Fue puesta en miniatura los sueños de muchas noches de hotel de mis múltiples viajes. La realidad a veces fue así, pero muchas otras es distinta, porque no cuentas con que eres inquieto, con los hijos y con los nietos, también con las moscas, mosquitos y hormigas que caían de los pinos.
Todas estas cosas incluidos unos chorritos de agua, que imitándola los del Patio de los Leones en Granada, producían esa sensación de alegría y paz al mismo tiempo del agua plasmados junto a esos mismos muros de piedra, que construimos
