
Experiencia de un piloto en el Pacifico
Un poco de historia de un piloto de helicóptero
En muchas en demasiadas ocasiones diría yo, damos por supuesto y dejamos de valorar y pensar en lo que en ocasiones ha costado de formación, sacrificios, esfuerzos y también porque no decirlo de dinero, el que determinada persona esté haciendo un trabajo, para mí esta es la situación de este piloto de helicóptero del que vamos a ir contando sus experiencias

Desde bien jovencito se despertó en él el sueño de volar, en principio se conformó con un helicóptero manejado por radio después quiso vivir la vida valiéndose por sí mismo en el cuerpo de la legión, después pensó ser militar e ingreso en la Escuela de Suboficiales, más tarde quiso ver el mundo desde otro lugar, sin miedo a las alturas a los peligros, y así ha pasado por la experiencia del paracaídas y concretó su sueño haciéndose piloto de helicóptero.

Las cosas no eran sencillas, pues para estos estudios hace falta mucho dinero y se “metió” a taxista, siempre con la ayuda de sus padres, cuando ya esperaba tener dinero suficiente entonces se matriculó en la escuela de pilotos y haciendo un gran esfuerzo para volver a ser capaz de concentrarse y estudiar hizo sus prácticas y correspondiente exámenes y se sacó el título.
El trabajo después no ha sido fácil porque cualquier compañía exige unos mínimos de horas de vuelo pilotando, lo que no es fácil de adquirir, sino es pagándotelo tú. Entonces estuvo trabajando como copiloto en labores de extinción de incendios en Cataluña, en helicópteros medicalizados en Sanidad en Madrid en tiempos de pandemia ya del Covid y un largo etc. que pasa por varias contrataciones fallidas para trabajo de piloto en atuneros.
Contra viento y marea Guillermo, ha tratado por todos los medios de ganar dinero para mantener su casa y sus perros y no renunciar a sus proyectos, por fin ahora consigue un contrato y un sueldo adecuado de piloto de un atunero, que le exige al menos un año en el mar sin ver a su familia y sin tocar puerto, con un sacrificio añadido, puesto que ahora tiene la novia de sus sueños.
Es de admirar el esfuerzo y la determinación por una pasión, más que un trabajo, de alto riesgo y tan poco valorado. Enhorabuena y a por todas.
Gracias tio Fernando, efectivamente la vida no es fácil, pero vale la pena vivirla.
Lo que voy desarrollando son mis sueños, mis deseos de tantos años y ahora es cuando me lanzo a practicarlos, pero no me siento solo, tengo el amor y la compañía de todos vosotros, que me habéis demostrado tantas veces vuestro cariño y me dejo un futuro sueño, el mas importante de mi vida y es el de mi amor con GIADA,con la que espero en un tiempo llegar a formar una familia, es cuestión de esperar y lo que tenga que ocurrir, ocurrirá.
Me encanta este apartado también, así podremos seguir las anécdotas de este luchador
Gracias Amparo por tu comentario. Cierto contándoos las cosas que se van haciendo a través de este bloc de la pagina Web hidropgea nos sentiremos más unidos y podre sentir que sigo estando aquí entre vosotros en vuestros corazones y mentes.
En un mundo donde reina la inmediatez, en el que se premia el éxito fácil, el dinero rápido… esta historia es un verdadero ejemplo y ojalá llegue a mucha gente joven. No hay satisfacción más grande que lograr tus objetivos tras un gran esfuerzo. No hay plenitud más bonita que ver cumplido un sueño.
Gracias por esta entrada y enhorabuena a Guillermo que tan joven y ya ha aprendido una gran lección. Mucha suerte en ese atunero, que sea un año leve. Su familia, su novia… estarán felices cuando regrese con esa gran sonrisa. Sobrevolar el Pacífico debe ser precioso. Qué orgullo!!
Querida Laura, no debiera ser yo quien respondiese a tu comentario, sino Guille, sus padres o Giada, pero me atribuyo todas las autorizaciones y te contesto yo.
Tu emocionante comentario es digno de las rimas de Becquer, ademas de una excepcional persona eres una poeta, yo diria amorosa. En nombre de Guille te doy las gracias y me enorgullezco de tener una familia así y que estés orgullosa de mi trabajo.
Lo que desde siempre nos ha llamado mucho la atención de «este piloto en el Pacífico» ha sido su capacidad para conseguir lo que tenía entre ceja y ceja. Mucho esfuerzo, mucho sacrificio y muchas horas trabajadas sin perder la ilusión y la esperanza.
Tomar la decisión de este nuevo trabajo ha debido ser una decisión difícil por todo lo que paraliza en todo un año, sin embargo, ha sido capaz de lanzarse (espero que no al Pacífico) a sobrevolar estos mares.
Confiamos en la fuerza de sus ideales, de sus sueños, de sus propósitos, todo ello le ayudará en momentos de cansancio o en aquellas situaciones un poco más difíciles. Todo ello más el apoyo de todos los que le queremos, que somos muchos.
Va a ser toda una experiencia que dentro de poco escucharemos con la boca abierta.