Todos los muchachos aventureros tienden a participar en la vida de campamentos. Este nieto mío no podía ser menos y aquí lo pillé en un día de sol de justicia en un campamento, subido en un pino. Experiencia vivida también por muchos otros de mis nietos
No sabes las razones, pero a determinados chicos/as les encanta, en los momentos de descanso, retirarse ligeramente de los demás y pasar un rato a solas. Alguna vez me han comentado que lo hacían para pensar en lo que hacían.
Algunos de estos chavales después han sido y son monitores en otros campamentos. Un denominador común a todos ellos es la vivencia de valores y el compañerismo. Este cuadro quiso ser un reconocimiento a ellos, los que se divierten con todos, pero aprenden para luego hacerlo vivir a otros.