A Carles lo que me llevó a pintarlo fue fue la ternura que te transmite cuando te abraza, te saluda y te da dos besos. La fotografía del cuadro es de baja calidad, pero lo que yo buscaba en él (su mirada) se ve perfectamente.
Es uno de mis nietos, tiene una mirada color miel, con él puedes estar como quieras, pero cuando se acerca a ti y te da uno sus más cariñosos abrazos y su dulce mirada casi todo, menos los buenos sentimientos, se te pasa.
Si de él tengo que decir algo es que es valiente, lo que no quiere decir que a veces no sienta miedos, pero siempre sale en defensa de lo que es justo, aunque esto le cueste algún disgusto. Llegará en la vida hasta donde quiera, porque no es conformista, es inteligente y lucha por lo que quiere
