Para ver este cuadro a mayor tamaño pinchar sobre él
Cuando una de mis hijas me pidió que le pintase este cuadro partiendo de una fotografía, y en el tamaño que me pedía. se me hizo de noche. El tamaño de mi cara era del tamaño de la uña de mi dedo medio
Todo el cuadro lo pinté con lupa, aun así tuve muchas dificultades, ya que la punta de los pelos del pincel más pequeño era muy superior al diámetro por ejemplo de un ojo. Me acordé de la chica de la ramita, de Camille Pissarro, cómo pinta el ojo.
En la medida en que me pasan los años determinadas cosas como el pintar lo hago cada vez más a gusto, cuando me centro en lo que quiero representar se me olvida absolutamente todo y es fácil el encontrarme canturreando cualquier cosa. Y eso me salvo del esfuerzo que suponía.
Este boceto lo he repetido varias veces intentando cambiar mis rasgos, pero puse los que salían de dentro, que curiosamente eran más los rasgos de mi madre, a mucha honra. Posteriormente cogí una fotografía y los cambié un poquito.
El cuadro y la foto fue tomada por otro hijo en el momento de llevar yo el tractor en unos campos en los que movíamos tierra para hacer una explanada para huerta. Otra de mis ilusiones y sueños, el trabajo en el campo, que ya hacía con mi abuelo.
