Este cuadro llevo ya varios años para hacerlo. Cada vez que lo he intentado, el resultado a nivel de bocetos o a nivel de primeras pinceladas, no me ha satisfecho nunca, porque lo que interiormente buscaba no lo encontraba.
La cabeza ha ido reflexionando de vez en cuando con el cuadro en cuestión y madurando soluciones, que dieran satisfacción a quien me lo había encargado. Para él era un cuadro muy especial, que representaba en su vida momentos muy especiales, vividos en Inglaterra.
Próximo a la casa donde residía esta persona existía esta valla, hasta donde se acercaba paseando a contemplar las puestas de sol, raras, por la cantidad de días nublados allí, y muy próximo a esa puerta de la cerca se planteaba las grandes decisiones que después de aquel descanso debía de tomar.
Cuando oí la versión de lo que representaba el cuadro sabía que habría de buscar algo que diera sentido de continuidad, o de infinito, y se me ocurrió este camino, que es el que contenía todo lo que aquellas reflexiones habían planteado.
En el cuadro como se puede ver el elemento al que diriges las miradas siempre es el camino, todo lo demás te puede sumir en el ambiente de aquel momento, pero no es lo esencial, para mí este cuadro quiere tener aires de eternidad
