Desde siempre he buscado, como ya he dicho en otro cuadro, no los ojos, sino las miradas como transmisoras de sentimientos, pero dentro del diálogo no verbal. En este cuadro no se ven los ojos y la transmisión la hacen los párpados y las caras de esos dos enamorados. Como veis he cambiado las manos, de la fotografía al cuadro, mediante la colaboración de una modelo, ya que las personas aquí pintadas estaban a mucha distancia.
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