Cuando me hicieron la propuesta de pintar este cuadro, que era una invitación a seguir a Jesús. Pensé que en lo que suponía cogerse a esa mano y de ahí me surgió la idea de una escalera que simulase una subida hasta Dios, con palabras sencillas de expresar y de entender y qué mejor que la oración de San Francisco. Que vemos en sus obras, pero no con la retina de los ojos.
Como en todos los cuadros que pinto, busco siempre las miradas. Porque pienso que es lo más importante que podemos ver de todas las personas, por aquello de… La mirada es el espejo del alma y en este caso yo pretendo que al ver estas miradas conozcamos y veamos un poco por a Dios
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En los momentos, verdaderamente difíciles de la vida, cuando por la circunstancia que sea te encuentras solo, empiezas a plantearte tu vida en relación al mundo y a Dios y desmenuzas lo de “Amar a Dios y al prójimo´” y en este cuadro con las invitaciones de esa mano tendida de Dios lo tienes claro, si miras al prójimo, en él está Dios y el camino y la forma de vida es esta escalera de la oración de San Fco.