Juan era un niño travieso, inquieto, cuando le preguntaban que quería ser de mayor, su respuesta siempre era la misma.
_Yo seré futbolista_ Lo tenía muy claro.
Ya con 18 años era toda una promesa del fútbol, con un gran futuro y muchos proyectos.
Pero la fatalidad hizo que un accidente de moto truncara todos sus sueños.
No se hundió, lucho, hizo todo lo que los médicos le decían, hasta conseguir abandonar su silla de ruedas, fue duro, muchas horas de rehabilitación muchos esfuerzos pero lo consiguió
Su optimismo y su tesón lo salvaron, no pudo ser futbolista, pero era feliz con su tienda de deportes.
Disfrutaba cuando iban los niños a comprar un balón  y la camiseta de su equipo favorito.
Supo disfrutar y soñar aceptando el lado bueno, aprovechando el regalo que la vida le había brindado. Sin olvidar aquel sueño de cuando era niño, ser futbolista
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