Una empresa de Zaragoza nos invitó a dar unas charlas sobre hidráulica de aguas limpias y residuales. Ellos tenían algunas obras, una de ellas una conducción desde un depósito que en las aperturas y cierres de la instalación provocaba transitorios. Conocido el tema nos pertrechamos de unos equipos de bombeo, tuberías y varios tipos de elementos capaces de disminuir o anular los transitorios que intencionadamente provocaríamos y a modo de laboratorio habíamos montado en una sala. Tales como válvulas de alivio, válvulas sostenedoras, anticipadoras de onda, ventosas, etc.
Pues bien, de todos estos temas y del montaje de una obra de saneamientos también hablaba nuestro amigo Pascual Cabedo. Los días transcurrieron y los temas se desarrollaron según lo previsto, hubo mucho diálogo y preguntas que ayudan a comprender y ver qué se había entendido el tema.
Un técnico que estaba realizando una obra estaba muy interesado por los cálculos y siempre nos ponía ejemplos a desarrollar, con la esperanza de comprobar los que él tenía hechos de proyecto. A las primeras preguntas puedes darles diversas interpretaciones, ves que están hechas con una intención, cuando hablas con la persona y averiguas de qué va. Hasta te sirve de referencia para apoyar tus tesis. Y fue así como llegamos al final del curso, todos contentos de dominar la teoría y cálculo de algún tipo de instalaciones.
Se me ocurrió comentarles las artimañas que algunos fabricantes de tubería emplean para vender, que son algo así como el poquito de verdad que algunos políticos ponen en sus disertaciones para colar las ideas que de otra forma son infumables. En este caso se trataba del empleo de la fórmula de Prandtl Colebrook, de la viscosidad cinemática, que varían en función de la temperatura.
Lo que hacen los tramposos
Los tramposos, lo que hacen para el cálculo de estas tablas, que nos dan sin cálculos los caudales de agua en función de una determinada sección y presión que pasan por las tuberías. De tal forma que para tablas, donde se fija que el agua estará a 12 grados centígrados, la cantidad de agua que pasa es “tal” en litros por segundo. Pero si se dice que la temperatura del agua es, por ejemplo, 25 grados para la misma tubería pasa más agua. Por esta razón los planteamientos y cálculos están en función de la temperatura real del agua.
Cuando nuestro amigo y técnico había acabado con nuestras enseñanzas de calcular su instalación se me ocurrió para escandalizarlos y que se acordasen siempre de la prudencia que hay que tener, decirles “que todo lo que les habíamos dicho era mentira”. Se creó un silencio entre estos, que más que hablar me miraron como diciendo “a este tío se le ha ido la pinza”. Y entonces yo les expliqué todo lo que en el párrafo anterior he comentado y que se podía comprobar en la misma instalación haciendo mediciones en invierno y en verano, con lo que el de los cálculos respiró profunda y relajadamente, y nosotros fuimos felices y no comimos perdices, pero nos invitó Pascual padre a una cena.